
Llevando el proceso de curado textil a la era digital
Seamos honestos: esos enormes hornos de curado tradicionales son realmente problemáticos. Tardan mucho en calentarse y su funcionamiento es bastante limitado. Uno está atado a la temperatura que el horno decida establecer.
Ahora hacemos las cosas de manera diferente. Hemos pasado a utilizar lámparas de curado infrarrojas certificadas. Pensemos en esto como “calor digital”. En lugar de un único horno gigante, ahora tenemos control por zonas. Se puede programar la temperatura, lo que hace que todo el proceso sea mucho más flexible.
Dirigir el calor donde realmente importa
Si se trata de fibras sintéticas o de tintes que necesitan ser curados, no basta con simplemente “calentar” la tela. Es necesario aplicar una gran cantidad de calor en un área específica de la tela.
Aquí es donde entran en juego las lámparas de onda corta de alta potencia. Estas lámparas generan un calor intenso en la superficie de la tela. Lo mejor es que el calor no se distribuye por toda la línea de producción, sino que se mantiene justo donde ocurre la reacción química.
Consideraciones prácticas en la planta de producción
Utilizamos vidrio de cuarzo y lámparas halógenas, porque nadie quiere pasar la tarde reemplazando filamentos quemados. También presto mucha atención a los conectores, ya sean de tipo R7 o SK15. ¿Por qué? Porque cuando una lámpara se rompe durante una jornada intensiva, no queremos tener que volver a conectar todo el sistema. Solo queremos reemplazarla rápidamente para que la línea de producción pueda seguir funcionando.
Si trabajamos con telas más gruesas, podemos utilizar tubos recubiertos. Estos tubos permiten que el calor penetre más profundamente en el material. Pero hay que tener en cuenta que estos recubrimientos pueden disminuir ligeramente la potencia del calor en comparación con los tubos de cuarzo transparente.
Hacer que funcione… y los problemas que surgen
Para que esto funcione de forma “digital”, conectamos las lámparas a un PLC mediante relés de estado sólido. Esto permite ajustar la potencia según la velocidad a la que funciona la línea de producción. Pero hay un problema: estas lámparas generan mucho calor. Si se colocan demasiadas lámparas de 2000W en un espacio reducido, es necesario tener ventiladores eficientes para evitar que los reflectores se deformen. Eso sería un problema real.