
¿Por qué la mayoría de las lámparas para curado por polvo fallan en realidad?
Pasamos algo de tiempo visitando unas 2,000 tiendas que utilizan este tipo de lámparas. No solo unas pocas, sino dos mil. Queríamos averiguar por qué tantas lámparas de infrarrojos “estándar” simplemente no funcionan bien. Resulta que la mayoría de los tubos disponibles en el mercado están diseñados para usarlos en laboratorios, no en entornos industriales caóticos. Hay una gran diferencia entre lo que indica la ficha técnica y lo que realmente ocurre dentro del horno de curado. Esa diferencia es la causa de que se pierdan dinero y eficiencia.
Lograr la temperatura adecuada
Para que el polvo se reticule correctamente, es necesario un aumento rápido de temperatura. Preferimos utilizar luz infrarroja de onda corta, ya que esta atraviesa fácilmente la capa de polvo sin dañar el metal que hay debajo. Pero aquí está el truco: para lograr esa cantidad de energía en un espacio reducido, utilizamos voltajes más altos. Usamos tubos de 400V en lugar de los habituales 230V. ¿Por qué? Porque eso nos permite concentrar más vatios en un trozo más pequeño de cuarzo. De esta manera, se genera más calor por pulgada. Pero ten cuidado: asegúrate de que tus cables y transformadores puedan soportar ese nivel de voltaje. Si no, habrá caídas de voltaje, y eso causará daños en las piezas. Nadie quiere eso.
Los detalles importantes
Utilizamos vidrio de cuarzo de paredes gruesas. Parece sencillo, pero esto evita que el tubo se deforme cuando la temperatura sube mucho. También existen los conectores. Utilizamos R7 o SK15, dependiendo de cuánto se mueva el transportador. Escucha, el punto de conexión suele ser donde todo falla. Si el contacto no es firme, se produce arco eléctrico. Y si hay arco eléctrico, la lámpara deja de funcionar. Utilizamos terminales reforzados para que la lámpara permanezca en su lugar, incluso cuando el horno se expande y contrae con cada ciclo de calentamiento.
Un poco de realidad
Las lámparas de alto rendimiento son ideales para acelerar el proceso de curado, pero son muy agresivas. Generan una enorme cantidad de calor en el horno. Si tu sistema de extracción no puede manejar ese calor, las bordes de las piezas se quemarán. Es necesario equilibrar la potencia de la lámpara con el flujo de aire. De lo contrario, estarás luchando contra tu propio equipo.