
Dejen de adivinar cómo colocar las lámparas: por qué utilizamos gemelos digitales para los dispositivos de estirado de telas
Configurar un dispositivo de estirado de telas de gran tamaño no es tan sencillo como simplemente colgar algunas lámparas y encender un interruptor. Si la disposición de las lámparas no es precisa, se crean zonas frías en la tela. Y las zonas frías causan una contracción desigual de la tela, lo cual arruina su calidad. Es un verdadero infierno. Por eso utilizamos la tecnología de gemelos digitales. Básicamente, creamos una representación virtual de todo el sistema térmico antes incluso de conectar ningún cable.
Los detalles de la disposición de las lámparas
Las lámparas de infrarrojos deben funcionar con cierta potencia y voltaje específicos para lograr la temperatura adecuada. Pero lo realmente importante es la forma en que las lámparas se ubican entre sí. Si las lámparas están demasiado cerca, quemarán la tela. Si están demasiado separadas, el centro de la tela nunca alcanzará la temperatura necesaria. Utilizamos algoritmos para determinar con precisión el ángulo y la altura exactos de cada lámpara. Queremos que la radiación infrarroja impacte en la tela desde el ángulo perfecto. No se trata solo de calidad; también permite ahorrar mucha energía.
Fin de los intentos y errores en el lugar de trabajo
Intentar ajustar manualmente el dispositivo de estirado en el taller es, en realidad, algo aleatorio. Se prueba una muestra, se verifica la temperatura, se ajusta una lámpara y se vuelve a empezar. Puede llevar días de frustración. Con gemelos digitales, podemos crear una simulación completa del sistema. Podemos probar diferentes tipos de telas y velocidades para ver cómo se distribuye el calor en el material. Es mucho más eficiente.
La realidad
La simulación nos ayuda a lograr aproximadamente el 95% del objetivo. Pero no es magia. Todavía hay que lidiar con problemas reales, como las turbulencias del flujo de aire generadas por los ventiladores o las caídas de voltaje en los cables largos. Además, la instalación física debe coincidir exactamente con las coordenadas digitales. Si hay un error de un centímetro, la simulación no sirve de nada. Pero cuando funciona bien, reduce enormemente el tiempo de puesta en marcha. Dejas de adivinar y comienzas a medir de manera precisa.