
Deje de desperdiciar dinero calentando el aire: Una forma mejor de curar los recubrimientos en polvo La mayoría de las tiendas que se dedican al recubrimiento en polvo siguen métodos tradicionales: calientan un gran volumen de aire, con la esperanza de que ese calor llegue hasta las piezas a tratar. Funciona, pero es lento y costoso. Si opta por usar lámparas de infrarrojos de alta potencia, todo cambia. En lugar de esperar a que el aire se caliente, las lámparas de infrarrojos envían radiación electromagnética directamente hacia el metal. Es un método diferente, mucho más rápido. Para una tienda que quiere ahorrar tiempo y dinero, este es sin duda el camino a seguir. El impacto en su bolsillo Imagínese un horno convencional: gasta una fortuna calentando las paredes, el techo y miles de pies cúbicos de aire vacío, solo para llevar las piezas a la temperatura adecuada. Es un despilfarro. Con las lámparas de infrarrojos industriales, el calor va directamente donde se necesita: justo al lado de las piezas a tratar. El tiempo de calentamiento prácticamente desaparece. Si opera en grandes cantidades, verá cómo su consumo mensual de kilovatios disminuye significativamente, ya que las piezas se curan en mucho menos tiempo. Cosas a tener en cuenta No puede simplemente colocar estas lámparas en cualquier horno. Debe considerar la potencia de las mismas. Las lámparas de alta potencia son delicadas; si la tensión varía, los filamentos se quemarán rápidamente. Es un problema que no quiere enfrentar. Siempre recomiendo utilizar lámparas de vidrio de cuarzo y elegir un recubrimiento que se adapte al polvo que utiliza. También hay que tener en cuenta la densidad del calor. Dado que el calor de las lámparas de infrarrojos es muy intenso, es fácil excederse. Si las piezas están demasiado cerca de las lámparas, podrían quedar dañadas. Hay que encontrar el equilibrio entre la distancia entre las lámparas y la velocidad de movimiento de la cinta transportadora. ¿Vale la pena realmente? Sustituir esos costosos elementos calefactores importados por alternativas nacionales de infrarrojos suele reducir el costo por pieza. Los beneficios provienen de dos cosas: deja de gastar dinero en energía innecesaria, y los componentes de reemplazo no cuestan tanto. Hágase un favor a sí mismo y verifique bien su sistema eléctrico. Asegúrese de que pueda soportar la corriente generada por las nuevas lámparas, de lo contrario, pronto tendrá problemas con los conectores derretidos.