
Cómo hacer que las lámparas de sus líneas de recubrimiento duren más tiempo
Cuando se utilizan líneas industriales de recubrimiento y curado, el calor es extremo. La mayoría de las bombillas no pueden soportarlo. Por eso, diseñamos nuestras lámparas halógenas de manera diferente. Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza y un ciclo halógeno específico. Esto evita que el filamento de tungsteno se evapore y obstruya el interior del tubo. Como resultado, la luz permanece estable y no es necesario reemplazar las bombillas cada pocos semanas.
Hablemos de la potencia
Lo primero que hay que hacer es verificar la tensión. Si conectamos una lámpara de 230V a un circuito de 400V, la lámpara se destruirá al instante. Diseñamos estas lámparas para que tengan una alta potencia por centímetro, ya que sabemos que es necesario alcanzar rápidamente la temperatura adecuada para el curado. La velocidad es crucial para aumentar la eficiencia. Pero hay un problema: ese tipo de calor ejerce mucha presión en los extremos de la lámpara.
Consejo profesional: Mantenga los reflectores impecables. Si están sucios, el calor se reflejará dentro de la bombilla, lo que puede dañar su sellado.
El “secreto” de nuestros recubrimientos
Muchas de nuestras lámparas de larga duración tienen un recubrimiento especial. No sirve solo como decoración; también permite que el espectro lumínico cambie, de modo que la pintura o polvo utilizado pueda absorber la energía en lugar de desperdiciarla en el aire.
En cuanto al tamaño de las lámparas, utilizamos bases R7 o Sk15. Estas se adaptan fácilmente a la mayoría de los soportes industriales estándar. No hay necesidad de adaptadores complejos, y lo más importante: no hay arcos eléctricos cuando fluye la corriente.
Gestionar sus existencias sin complicaciones
Nadie quiere tener un almacén lleno de lámparas de todos los tamaños y potencias posibles. Es un desperdicio de dinero. Por eso, definimos precios que ayuden a los distribuidores a mantener sus existencias bajo control. No es necesario almacenar todas las variantes posibles. Basta con tener unas pocas unidades de las más comunes y solicitar las especificaciones necesarias cuando se requieran. De esta manera, las lámparas no se quedan almacenadas durante años, perdiendo así su eficacia.
Un último consejo: por favor, dígale a sus técnicos que no toquen el vidrio con las manos desnudas. Los aceites de la piel pueden crear puntos calientes en el vidrio. Cuando la lámpara se calienta por primera vez, esos puntos pueden causar grietas en el vidrio. Es un pequeño error que puede arruinar una lámpara perfectamente buena.