
Controlando la temperatura en el proceso de curado de textiles
Cuando se trata de fijar tintes o curar recubrimientos, uno está en una situación delicada. Si hay poca temperatura, el acabado no se fijará bien; si hay demasiada temperatura, se dañará todo el tejido. Es un verdadero problema.
Por eso no utilizamos calentadores comunes. En su lugar, usamos lámparas infrarrojas certificadas, diseñadas para funcionar en entornos de alta productividad. Estas lámparas están diseñadas para actuar sobre las bandas de absorción específicas de las fibras, de modo que el calor llegue directamente al tejido, en lugar de solo calentar el aire a su alrededor.
El equilibrio entre potencia y voltaje
Aquí está la parte difícil: equilibrar la potencia y el voltaje según la velocidad a la que se mueve el material a tratar. Si se trabajan mezclas sintéticas, se necesitan tubos de alta potencia para calentar rápidamente el tejido. Pero hay que tener cuidado con la fuente de alimentación. Si el voltaje es demasiado bajo, la intensidad del calor disminuye. ¿Y si es demasiado alto? El filamento se quemará.
Es un equilibrio delicado. Si se comete un error, habrá que reemplazar las lámparas mucho antes de lo necesario.
Cuarzo y ondas
Utilizamos cuarzo de alta pureza, ya que estas lámparas sufren mucho con los altibajos de temperatura. También las llenamos de halógeno para evitar que el vidrio se oscurezca con el tiempo.
Dependiendo del tipo de material que se procese, existen dos opciones principales:
- Ondas cortas: son ideales para tejidos gruesos, donde se necesita que el calor penetre profundamente.
- Ondas medias: son adecuadas para el secado superficial del tejido.
Manteniendo todo en funcionamiento
Afortunadamente, estas lámparas utilizan conectores estándar, por lo que cambiarlas es sencillo. Un consejo: revise la alineación del reflector cada pocos meses. Si el reflector no está bien alineado, solo se desperdicia electricidad, y lo peor es que se crean puntos calientes que pueden dañar el tejido.
Y, por favor, no olvide los ventiladores. He visto a muchos ingenieros insistir en usar la máxima densidad de calor, sin pensar en la circulación del aire. Si la ventilación del armario es insuficiente, los conectores se derretirán debido al exceso de calor. Mantenga la carga térmica y la refrigeración en equilibrio, y su línea de producción seguirá funcionando sin problemas.