
Evite que las lámparas IR se dejen caer
Si ha trabajado en procesos de curado y secado de textiles, seguramente conoce bien este problema. Las lámparas IR tienen un ciclo de vida muy difícil: se encienden, se calientan al extremo, se enfrían y vuelven a repetir este proceso miles de veces. Todo ese proceso de expansión y contracción es un verdadero desafío para el filamento de tungsteno. Con el tiempo, la estructura de soporte ya no puede soportar más la presión, y el filamento se deja caer. Una vez que esto ocurre, la distribución del calor se altera, y toda la lámpara se daña mucho antes de lo esperado.
Cómo evitamos este problema
Nuestro objetivo es lograr una vida útil de 5,000 horas. Para ello, debemos prestar especial atención al problema de la fatiga del material. La mayoría de las lámparas convencionales fallan porque los cables de soporte no pueden resistir los ciclos térmicos constantes. Para solucionarlo, utilizamos una aleación especial para los elementos de soporte, que mantiene su tensión incluso cuando la lámpara está muy caliente. No nos basamos en suposiciones; sometemos estas lámparas a pruebas intensivas, realizando miles de ciclos de encendido y apagado, para simular las condiciones reales de uso. El objetivo es que no haya ningún movimiento del filamento. Si este se mueve aunque sea un poco, se generan puntos calientes, lo que puede dañar los tejidos o romper el revestimiento de cuarzo de la lámpara.
La ventaja y el inconveniente
El objetivo de alcanzar 5,000 horas de vida útil conlleva un compromiso: estas lámparas son un poco más sensibles a los impactos físicos. No se pueden manipular bruscamente. Si se deja caer una lámpara o se introduce mal en el soporte, se pierde la tensión que tanto nos hemos esforzado por mantener. Es necesario tratarlas con cuidado.
Qué significa esto para sus instalaciones
Para los ingenieros que manejan las máquinas, esto significa tranquilidad. Significa menos paradas en la producción. No será necesario desmontar las máquinas cada pocos meses solo para reemplazar las lámparas dañadas. En lugar de eso, se obtiene una distribución uniforme del calor en toda la superficie del tejido. Un consejo: asegúrese de que los reguladores de voltaje estén bien ajustados. Un pico de voltaje repentino puede romper el filamento en cuestión de segundos, sin importar cuán buenos sean los elementos de soporte.