
Cómo evitar pagar de más por sus líneas de curado de metal
Cuando se planea una nueva línea de curado, es fácil tener una visión limitada. La mayoría de los ingenieros se centran únicamente en el costo inicial —el CAPEX— y ya consideran que eso es suficiente.
Pero la verdad es que las lámparas que elija hoy determinarán sus facturas de energía y su horario de mantenimiento durante los próximos cinco años. Si opta por lámparas halógenas de alta eficiencia y larga duración desde el principio, podrá reducir sus costos operativos en aproximadamente un 30%.
Es una diferencia enorme.
El secreto está en el calor
Las lámparas estándar son lentas. Gastan mucha energía solo para alcanzar su temperatura óptima.
Las lámparas halógenas de alta eficiencia son diferentes: alcanzan su temperatura óptima en segundos. Utilizamos un filamento de tungsteno dentro de una envoltura de cuarzo llena de gas halógeno; esto funciona como un sistema de reciclaje, ya que hace que el tungsteno evaporado vuelva al filamento, evitando así que el vidrio se oscurezca y manteniendo constante la potencia de la lámpara.
Como se obtiene mayor densidad de calor por pulgada, tiene dos opciones: puede reducir el tamaño del túnel de curado para ganar espacio, o bien aumentar la velocidad del transportador sin preocuparse por que los recubrimientos no se sequen adecuadamente.
Todo fluye mejor.
Los detalles importantes de la instalación
En cuanto a los componentes electrónicos, generalmente utilizamos conectores R7s o SK15. ¿Por qué? Porque ofrecen un contacto eléctrico sólido. No hay nada peor que una conexión floja que cause arcos eléctricos, lo cual daña los conectores prematuramente.
Un consejo: estas lámparas generan mucho calor en un área muy pequeña. Si busca maximizar la potencia para reducir los tiempos de curado, debe asegurarse de que los ventiladores y protectores térmicos funcionen correctamente. Si la carcasa no puede disipar ese calor, sus cables y lámparas se dañarán mucho más rápido de lo normal.
A dónde va realmente el dinero
Ese ahorro del 30% no es algo mágico. Se debe a dos cosas: las facturas de electricidad y el tiempo de inactividad de la línea de producción.
Las bombillas baratas se estropean rápidamente.
Las lámparas halógenas de larga duración mantienen su rendimiento durante mucho más tiempo, lo que significa que pasa menos tiempo cambiando las bombillas defectuosas y más tiempo entregando productos. Menos mano de obra, menos desperdicio y menos problemas.
Al final, invertir un poco más en lámparas de calidad significa pagar menos por cada pieza que sale de la línea de producción. Es simplemente matemática.